Gestionar la complejidad, anticiparse a los cambios
La alta gestión exige enfrentarse a diario con la incertidumbre y la complejidad de un entorno cada vez más dinámico. La capacidad de análisis y réplica inmediata son cualidades imprescindibles para liderar en tales condiciones y aportar un valor continuo a las compañías.
Pero la mejor forma de adaptarse a los cambios también consiste en la capacidad de generarlos.
El EMBA es un programa con un rigor intelectual extremo, que va a exigir lo mejor de cada participante para proporcionar los mejores conocimientos y las habilidades directivas imprescindibles para ser capaces de cuestionar lo establecido y convertirse en factor de cambio.
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Proporcionar una capacidad de desarrollo continuado de las competencias directivas más relevantes.
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Facilitar una visión integrada y global de la dirección general y el rol de la empresa en su entorno más amplio.
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Dotar a los participantes de una perspectiva amplia, más allá de la mera integración funcional y operativa de la empresa y una concepción de sistema complejo en una realidad de rápida reconfiguración.
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Promover una actitud de iniciativa y gestión activa, vinculada a una comprensión más allá de la dualidad competencia–colaboración.
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Transmitir el respeto por la ética, la responsabilidad social y el factor humano.
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Proporcionar un marco de referencia en responsabilidades y roles, situando a la empresa como núcleo básico de la generación de valor multidimensional.




